Salmo 25 Oración de David calumniado y perseguido

Salmo 25 Oración de David calumniado y perseguido.  Esta versión está sacada de la Santa Biblia, versión «vulgata latina», original del griego y hebreo. Tome en cuenta, que esta fue una de las más antiguas y directas, de los textos antiguos de la época. Desde luego que fue la versión en latín para el pueblo que solo hablaba ese idioma.

Esta traducción al español, está tal y cual está en los textos antiguos, y fue hecha por el ilustrísimo Sr. Don Félix Torres A. Obispo de Astorga. Cabe decir que no está cambiada como sucede con los textos bíblicos modernos, por eso se dará cuenta que difiere mucho tanto en escrito como en versículos.

Salmo 25 versículo del 1 al 12.  Para el fin: Salmo de David.

¡Oh señor! seas tu mi juez, puesto que yo he procedido según mi inocencia y esperando en el señor, no vacilaré. Pruébame, señor, y sondéame: acrisola al fuego todos mis defectos y todo mi corazón.

Salmo 25 Oración de David calumniado y perseguido

Salmo 25 Oración de David calumniado y perseguido

Porque tengo tu misericordia delante de mis ojos, y hallo en tu verdad, todas mis complacencias. Nunca he ido a sentarme en reuniones de gente vana, ni conversé jamás con los que obran la iniquidad.

Aborrezco la sociedad de los malignantes, y evitaré siempre la comunicación con los impíos. Lavaré mis manos en compañía de los inocentes, y rodearé señor, tu altar. Para oír las voces de alabanzas, y referir todas tus maravillas.

Señor, yo he amado el decoro de tu casa, y el lugar donde reside tu gloria. No pierdas, dios mío; con los impíos mi alma, ni la vida mía con los hombres sanguinarios.  En cuyas manos no se ve mas que iniquidad, y cuya diestra está llena de sobornos.

Más yo he procedido según mi inocencia. Sálvame, señor, y apiádate de mí. Mis pies se han dirigido siempre por el camino de la rectitud: Oh señor yo cantaré tus alabanzas en las reuniones de la Iglesia.

Estaba claro que David estaba acusado de algo que no ha hecho, puesto que por eso ponía su inocencia en prueba, sabiendo de antemano que su señor era el único juez, que podía dar su verdad.

David pone sus dones de humildad ante su señor, mientras que al mismo tiempo, deja en claro que espera que su señor, lo proteja de las acusaciones basados en mentiras. Esto es un claro ejemplo hacia los fieles modernos, que ante ponen sus egos ante que la humildad, para reconocer la presencia del señor Dios.

Oración al señor Dios:

Señor Dios apiádate de los mentirosos y calumniadores, que atacan como sombras oscuras de la noche, porque tú mi señor, sabes que mi corazón, está en la cumbre de la verdad, la bondad y la buena voluntad, porque solo tu mi señor sabes que mi inocencia, siempre será intachable. 

Amen. 

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